Salve oh Huánuco tierra bravía
de hidalguía y sin par tradición
que hoy tus hijos de júbilo henchidos
cantan loas con viva emoción.
Torre enhiesta de noble pasado
que se agitó tu llama y ardor
Yarowilcas te infunden sus glorias
e Illatupac su férreo valor.
Que perenne en los siglos ostentes
tus blasones, tus galas, viril
y a la patria sus sienes remoses
con diademas de palma y laurel.
Como antaño el león aguerrido
a un tirano procaz combatió
a la lucha salgamos valientes
a lidear en los surcos de amor.
Al trabajo entusiatas marchemos
con denuedo, coraje y tezón
que al conjuro de nuestros esfuerzos
forjaremos una grande nación.
En tu suelo se guarda el dorado
que el destino en enigma ocultó
y las Gracias tejieron tu encanto
con que Dios en solaz, te dotó.
Refulgente y perpetuo, alcemos
en la diestra potente el fanal
alumbrado las sendas gloriosas
que le aguardan su ascenso triunfal.