Historia
Los orígenes de la Iglesia San Sebastián se remontan a 1702, cuando se levantó una pequeña construcción de adobe destinada al culto de San Sebastián. Según la tradición local, en aquel lugar vivía el zapatero Antonio Pantoja, cuyo hijo enfermó durante una epidemia de viruela. Después de pedir la intercesión del santo, el niño habría sanado y las marcas de la enfermedad aparecieron representadas sobre la imagen de San Sebastián, dando origen a una de las devociones más características de Huánuco.
La antigua iglesia permaneció durante más de dos siglos y fue escenario de acontecimientos importantes. Una de sus campanas fue utilizada en 1821 para anunciar la independencia, y en 1853 el templo acogió el bautizo de Leoncio Prado Gutiérrez.
A mediados del siglo XX se decidió reemplazar la antigua construcción. El nuevo templo comenzó a levantarse en la década de 1960 y fue inaugurado solemnemente en 1969. Los trabajos complementarios continuaron hasta 1981, dando como resultado la iglesia de dos torres que actualmente forma parte del paisaje urbano de Huánuco.